Skip to content

PUREZA SEXUAL… ¿TE ABRAZARÁS A DIOS, O A TU CARNE, EN MEDIO DE LA TORMENTA?

noviembre 14, 2015

 

Saludos nuevamente a todos ustedes que defienden día a día su pureza sexual

Y a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.  Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, y decían: ¡Es un fantasma! Y de miedo, se pusieron a gritar.  Pero enseguida Jesús les habló, diciendo: Tened ánimo, soy yo; no temáis.  Respondiéndole Pedro, dijo: Señor, si eres tú, mándame que vaya a ti sobre las aguas.  Y El dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús.  Pero viendo la fuerza del viento tuvo miedo, y empezando a hundirse gritó, diciendo: ¡Señor, sálvame!  Y al instante Jesús, extendiendo la mano, lo sostuvo y le dijo: Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?  Mateo 14:25-31

Hay tempestades y hay tempestades.  Tempestades que nos hemos buscado, al lanzarnos al mar amenazante de la vida cuando menos debíamos, cuando muchos nos dijeron que no lo hiciéramos, cuando la voz interior de nuestra consciencia nos dijo que nos detuviéramos.  Son esas tempestades que nos sedujeron, porque mediante ellas se ofrecían placeres que no pudimos resistir.  Hay otras tempestades que nos llegan porque tienen que venir.  Porque Dios las envía para que aprendamos a luchar contra ellas y a confiar en Él.  Tempestades que arrecian nuestra carácter y fortalecen nuestra fe.

Son las tempestades que nos enseñan a creer cuando el incrédulo escapa de la barca diciendo que todo está perdido; cuando elLightening-1024x723 oleaje se levanta amenazante para hacernos zozobrar; cuando los vientos nos hacen dudar de si volveremos al puerto seguro, o moriremos encallados en el fondo del arrecife.  Estas son las tormentas que Dios nos regala para avivar nuestro recuerdo de cuánto dependemos de Él para poder sobrevivir.

Y en aquella cuarta vigilia de la noche, la mayor oscuridad se posó sobre aquella barca que surcaba solitaria en la inmensidad del mar.  Sí, sabemos también de esas oscuridades.  Oscuridades que vienen a cubrir toda nuestra vida con el manto del desánimo, la frustración y la duda.  Es la oscuridad que muchas veces procuramos cuando nos abrazamos al pecado y luego nos lamentamos.  Es la oscuridad solitaria cuando cedimos a la tentación y nos sentimos abatidos y derrotados.  Es la oscuridad de la impureza que nos manchó toda la pureza que Dios nos había regalado para que la cuidásemos.  Pero la historia de esta barca, de estos discípulos y de esta tempestad nos recuerda hoy un mensaje de esperanza:  En la más profunda oscuridad, Cristo llegará a mostrar Su Poder en nuestra vida.  El  llegará a encontrarse con nosotros como sea.  No dudes, porque El llegará.

No tengas miedo, si lo ves que viene hacia tu barca caminando sobre las aguas.  Porque El se especializa en caminar sobre toda tempestad y sobre todo problema.  Porque caminar sobre el recio oleaje habla de un Dios que tiene señorío sobre todos nuestros problemas, no importa cuán difíciles sean.  Así que si lo ves caminando sobre las aguas, ¡anímate!  Dios ha llegado para señorear sobre tu tempestad.  Entonces, deberás someter todos tus temores a la obediencia.  Sí, los temores que te dicen que Cristo no llegará hasta tu barca y que lo que ves es sólo es un espejismo.  Acalla tus gritos de miedo, porque si no lo haces, no podrás escuchar la voz de Jesús.  Porque su voz se levanta como un faro en medio de la tormenta para decirte que tengas ánimo, que no temas, que es El quien te habla.  Pero muchos de nosotros necesitaremos más seguridades.

Necesitaremos que la Palabra de Dios nos demuestre lo que El quiere hacer en nuestras vidas en medio de la tormenta.  Entonces, nuestra boca se abrirá para decir las mismas palabras que dijo Pedro en aquel momento de oscuridad:  “Señor, si eres tu…”   ¿Te atreverás a pedirle a Cristo un milagro extraordinario que te acerque a El en medio de la tormenta?  Yo quiero creer que sí, que tu boca se abre para pedirle a Dios por tu milagro.  Entonces, verás que Cristo te imparte de Su poder para levantarte y permitirte caminar sobre las tempestades de tu vida.  Sí, tú también estás destinado a caminar sobre las aguas tempestuosas y llegar a donde Jesús te espera.

Por eso es que hoy, veo en ti la posibilidad de caminar en lo sobrenatural.  No importa si la oscuridad de la impureza te hizo zozobrar en mil ocasiones pasadas, hoy vencerás durante aquella cuarta vigilia, cuando te encuentres, cara a cara, con el Lucero de la Mañana.  Sí, abre la boca y dile: “Señor, si eres tú, enuncia las palabras para que toda impureza se vaya de mi vida.  Señor, si eres tú permíteme caminar sobre las aguas de la lujuria sexual, esas que tantas veces me hicieron zozobrar.”

Y si tu humanidad te hace dudar, si las ráfagas de viento te hacen tambalear, si lo fuerte de las olas te hacen desviar la mirada de Cristo, no temas.  El estará listo para extender Su mano y agarrarte.  Porque algo te aseguro: El no te dejará morir ahogado en medio de la tempestad.  Y con la fe renovada, con la confianza fortalecida, entenderemos que esta bendita Palabra siempre nos mantendrá a flote.  Acude a ella en tus momentos más difíciles.  Acude a ella, como quien se aferra a un salvavidas en medio del mar embravecido, cuando las olas quieren tragarse tu embarcación.  Acude a ella cuando se te halla olvidado quién es El, o quién eres tú.

Porque le servimos a un Dios que domina toda tormenta, hasta la más implacable.  Porque somos herederos de su autoridad.  Nunca lo olvides:  El caminó sobre las aguas tempestuosas para que tú tuvieras la confianza de hacerlo.  Camina hoy sobre las aguas en confianza.  Dios te dice que sí puedes.

Un abrazo,

Edwin Bello

Fundador

Pureza Sexual…  ¡Riega  la  Voz!

Te invito a ver nuestra nueva página www.hombresdevalorhombresdeverdad.com

 

 

Pureza Sexual… SI ESA IMAGEN PORNOGRÁFICA ME DIJERA LA VERDAD…

noviembre 7, 2015

Saludos a todos ustedes que defienden día a día su pureza sexual

Hoy quisiera reflexionar contigo y llevarte a la cruda verdad que se esconde detrás de una imagen pornográfica. Este es el relato de una foto.  Una foto que atestigua la realidad de una industria que endiosa el sexo y lo utiliza para “cosificar” a los seres humanos.  Una foto que habla sobre las tristes consecuencias que surgen cuando se deforma y pervierte nuestra sexualidad para degradarla a un mero juguete. Si esta imagen pornográfica pudiera hablarnos y se atreviera a decirnos la verdad, su historia muy bien podría ser la siguiente:

“Desde bien pequeña, cuando todavía jugaba con muñecas, soñaba con ser algún día una artista muy famosa.  Mis sueños me hacían volar a hermosos lugares donde la gente me viera bailando, cantando, o actuando en alguna película del cine de Hollywood.  Me veía con deslumbrantes vestidos de moda y otros acmuñecacesorios elegantes.  Al pararme en el escenario, lo hacía con seguridad y talento que las multitudes reconocían con aplausos y exclamaciones. Con el paso de pocos años, me había convertido en una celebridad, en una joven muy popular.  Dondequiera que iba, la gente me reconocía y pedía tomarse fotos conmigo y que les diera mi autógrafo de recuerdo.  Era famosa.  ¡Había alcanzado el éxito!  Así suspiraba, mientras peinaba y vestía mis muñecas.  Así las hacía bailar entre mis pequeñas manos y las ponía a cantar, prestándoles mi voz y mis canciones.  Me encantaba soñar, porque mis sueños me llevaban muy lejos, fuera de aquel lugar, de aquella casa y de mi realidad.  ¿Y por qué querer salir de allí, donde había nacido y vivido toda mi vida?  Porque en mi casa nada brillaba como en aquellos escenarios de mis sueños.  Porque en mi casa reinaba la incertidumbre, la escasez, el hambre y la violencia.  Porque nunca conocí, ni pude abrazar a mi verdadero papá; no recuerdo nada de él, nada de su rostro, ni su voz, porque me abandonó cuando todavía no sabía caminar.  Pero la vida tenía que continuar.  Teníamos que sobrevivir y mi mamá era una luchadora que no se daba por vencida.”

“Las situaciones difíciles causaron que mi mamá pidiera ayuda de otros hombres que venían a la casa y que se quedaban allí por algún tiempo y luego se marchaban.  El ciclo se repetía con frecuencia.  Luego, me di cuenta –cuando tuve más malicia– que mi mamá usaba su cuerpo para atraer a esos hombres a la casa.  Entonces me di cuenta que mi cuerpo era un arma, un imán que podía usar para que se fijaran en mi.  Uno de esos hombres llegó borracho un día de madrugada y en lugar de entrar al cuarto de mi mamá, se metió en mi cuarto.  Abalanzándose sobre mí, tapó mi boca con sus sucias manos y con su aliento lleno de alcohol y nicotina me dijo que me quedara callada, si quería vivir.  Luego de violarme, me dijo que debería darle las gracias, porque él me había convertido en una mujer.”

“Desde ese día, tuve que decidir si permitía que me usaran como un objeto, como un pedazo de carne, como una presa para ser devorada por un animal, o si luchaba por sobrevivir, utilizando mi cuerpo como anzuelo para obtener lo que quisiera.  Así crecí.  Con mi sexualidad despierta a destiempo, utilicé la lujuria para despertar pasiones y esclavizar a hombres con corazones de piedra, que solo bombeaban sexo por sus venas.”

“Nunca me convertí en una artista famosa, en una celebridad admirada y reconocida por las multitudes. Más bien, tomé el camino que me llevó a los supuestos representantes de modelos que fotografiaron mi desnudez cuando todavía era una niña. Allí, entre el destello de las cámaras, me sentí violada de nuevo, vez tras vez, vendida a precio por libra, como si estuviera en una carnicería. Al verme rodeada de otras niñas como yo, igualmente desnudas y usadas, me vi deshumanizada. Podía respirar, pero no tenía licencia para sentir, ni padecer.”

“Finalmente, luego de mil tumbos, llegué a las portadas de las revistas más conocidas.  Todavía era una adolescente, pero sentía que habían pasado mil años desde mi incursión a la pornografía.  Vendiendo mi cuerpo al mejor postor logré ascender a los portales de pornografía por Internet más famosos.  Y aquí hoy te encuentro, en una de tus andanzas nocturnas por la jungla pornográfica. Quiero que sepas lo siguiente:  Mi sonrisa en una mentira. Detrás de ella, está la descarnada realidad de haber sido violada, explotada y convertida en una esclava sexual que se usa y luego se tira como un paño sucio.”

“El cuerpo que vez en mi foto es otro engaño.  Los retoques de fotógrafos han eliminado los muchos moretones que atestiguan todas las veces que he sido agredida y violada por los dueños de estas empresas de sexo.  También se han borrado de las fotos con trucos fotográficos una cicatriz en mi rostro producto de una pelea con otra prostituta y mis ojos hundidos e hinchados también se han retocado.  Y finalmente, el fotógrafo ha hecho un trabajo sensacional para ocultar en las fotos las cicatrices en mis brazos.  Son las marcas de mi uso de heroína.  Heroína que me comenzaron a dar a la fuerza hace varios años para poderme prostituir y vender en la noches, sin que me diera cuenta.  Ahora, la mayoría del dinero que me dan por mi trabajo de “modelo” lo uso para mi vicio.”

“Tal vez me verás en una fastuosa mansión, entre sábanas de seda, con hermosas vestimentas y joyas brillantes.  La verdad es que nada de esto me pertenece.  Todo es una fachada, una ilusión para engañarte y seducirte.  Si pudiera hablarte te diría que mi dolor, mis heridas, mi explotación no se ven en ninguna de estas fotos.  Te diría que estas imágenes no tienen nada de glamour y mucho de esclavitud y abuso.  Te diría que no alcancé ninguno de mis sueños y que mientras te sonrío en esta foto, ya dejé de caminar y existir en esta tierra, cuando una sobredosis de droga me quitó para siempre todo el dolor que sentía.  Te diría que no auspicies con tu lujuria, con tu pecado, ninguna de estas páginas de muerte.  Te diría que con cada página que abres apoyas la explotación de niñas inocentes.  Te diría que si yo llegué hasta aquí, entre juegos de muñecas y canciones de mi infancia, la próxima víctima podría ser alguien cercano a tu corazón.”

“Y si esta sonrisa y este cuerpo que ves y usas para desahogarte con tu carne fuera el de tu hija, o el de tu nieta, o el de tu hermana, ¿cómo te sentirías? ¿Lo harías de todos modos?  Por favor, abre los ojos…  La pornografía no es gratis. La pornografía cuesta vidas.  La pornografía te llena las manos de sangre. Sangre de víctimas inocentes, con sonrisas ficticias que esconden sus historias de dolor y sus tragedias.   No permitas que una niña más caiga en las garras de la explotación sexual, porque tú decidiste abrir otra página pornográfica para usarla para saciar tus impulsos sexuales.  Espero que si en vida no pude convencerte, con mi muerte lo haya podido lograr.”

(Historia que redacté, inspirada en la realidad de la pornografía y su conexión con el tráfico sexual.)

Hermanos, pido a Dios que el mensaje haya llegado, que tus ojos se hayan abierto y que tu espíritu haya sido sacudido con la cruda verdad que entraña la pornografía…

Un abrazo,

Edwin Bello

Fundador

Pureza Sexual…  ¡Riega  la  Voz!

Te invitamos a visitar nuestra nueva página del ministerio, Hombres de Valor, Hombres de Verdad.  Allí encontrarás una gran variedad de materiales para Poseer, Preservar y Proyectar pureza sexual.

Pureza Sexual… CARTA ABIERTA A LA PORNOGRAFÍA

noviembre 4, 2015

Pornografía, que te disfrazas de salvadora, medicina y solución:

Nada salvas; nada sanas; nada solucionas.  Eres como el mago ilusionista que confundes los ojos de los niños para que crean en tus trucos.  Viniste a mí cuando no sabía cómo defenderme. Viniste a mi en medio de la tormenta y me ofreciste resguardo para calmar mis miedos.  No pude ver tus trucos, pornografía estafadora.  ¿Cómo poderlos ver, a los 9 años? ¿Cómo poder descifrar tu maldad escondida tras los rostros sonrientes de mujeres desnudas?  En aquellas revistas, solo se respiraba alegría y amor… Ninguna de esas mujeres te rechazaba y su desnudez se pintaba como algo hermoso que, supuestamente, no levantaba pasiones ni creaba ataduras.

Tu mejor anzuelo para un niño inocente fue la curiosidad que provoca una gaveta bajo llave.  Tu mayor imán fue el deseo que naciVista_fuego-1024x768ó conmigo de buscar lo prohibido.  Tu más sutil lazo fue el deseo incontrolable de revivir un abuso que nunca entendí de niño, porque vino revestido de juegos y dulces palabras. Así me atrapaste entre aquellas páginas de lujuria, donde la mujer se muestra como un pedazo de carne para ser devorado.  A esa edad, no podía comprender el impacto que en mi mente y en mi corazón tendrían aquellas imágenes.  Yo solo buscaba entre aquellas fotos desnudas el rostro y el cuerpo de la mujer que me violó; de aquella mujer que dijo amarme; que me prometió cuidarme, pero que usó sus mentiras para convertirme en un juguete de sus impulsos sexuales.

Pornografía, ¿por qué eres tan mentirosa y engañosa?  Te muestras como una amiga con los brazos abiertos, dispuesta a ayudarme en momentos de crisis.  Pero cuando llegó la crisis y te busqué para encontrar alivio, lo que hiciste fue hundirme para que me ahogara en las sucias aguas de tu pantano.  Te disfrazaste de salvavidas, pero cuando arreció la ola y me agarré de ti, te desinflaste para que la profundidad del pecado me atrapara.

Tus promesas son huecas y valen basura descompuesta que no sirve para nada. Me prometiste amor y felicidad, pero acabaste convirtiéndome en un ser incapaz de amar, egoísta y esclavo de mi propia carne. Tu felicidad es como una bola que va perdiendo el aire y que deja de rodar en poco tiempo.  Tus gozos son efímeros y te dejan un sabor de culpa, soledad y mayor vacío. Tus buenos momentos no duran; se evaporan como perfume en el viento.

Pornografía adulterina, me enseñaste lo que es la infidelidad y la traición.  La ironía es que siempre me prometiste estar a mi lado cuando te necesitara, para llenar mis vacíos y saciar esa sed de la lujuria que nunca se apaga.  La verdad fue diferente: Cuando te necesité, me dejaste abandonado, perdido y sediento, en medio del desierto.

¿Habrás dicho una verdad algún día de tu vida?  ¿Habrás mostrado tu verdadero rostro a alguien?  ¿Te habrás arrepentido de dañar a alguien?  Pienso que no.  Pienso que no tienes la capacidad para decir la verdad, porque solo te alimentas de tus engaños y mentiras, y del dolor de tus víctimas.  Pienso que en lo oscuro de tu prisión, te disfrutas cada niño abusado sexualmente, cada matrimonio destruido, cada iglesia destrozada, cada adulterio que provocas y sobretodo, te gozas y disfrutas cuando una generación sin mancha se contamina con tu veneno por la generación esclavizada que prometió cuidarla.

Pero hoy te tengo noticias.  He crecido. He aprendido con cada golpe que me has dado, con cada herida que me has causado.  Ya no soy aquel niño inocente y perdido que cayó entre tus garras cuando apenas comenzaba a vivir.  Ahora conozco tus mentiras; he descifrado tus engaños.  Ahora se que nada bueno hay en ti.  Que tu alcance envenena y deforma la sexualidad del ser humano para convertirlo en un adicto aprisionado.

Ya no te tengo temor. Nunca más compraré tus manipulaciones.  Hoy, pornografía mentirosa, estás al descubierto y sin máscara, frente al público que te mira, de cara al sol y al medio día.  Apostaste a que nunca me vería con suficiente fuerza como para vencerte.  Que no había en mí la seguridad ni la autoridad para hacerte la guerra y ganarte.

La verdad es que ya fuiste derrotada, pornografía embustera. La verdad es que en mí no hay la fuerza, ni la autoridad para vencer, pero ahí no queda la historia. Conmigo viene Aquel que te venció en lo alto del madero.  Conmigo viene Uno que te humilló con su dolor y con su muerte.  Pornografía, estás derrotada. No puedes vencerme, porque no tienes el poder para hacerlo.

Es más, ni siquiera puedes acercarte a mi vida; ni puedes tocarme, porque en mí habita el Espíritu de Quien siempre te ha vencido.  Pornografía, nada puedes hacer para entrar a mi casa ni tocar a mis hijos. Uno solo puede darte permiso para que entres a mi vida.  Uno solo puede permitir que envenenes mi familia.  Uno solo puede causar que me robes mis hijos, mi matrimonio, mi Ministerio y mi pureza: Esa persona soy yo mismo. Solo yo puedo permitirlo.  Pero, ¿sabes algo?  Sin máscara, al descubierto, ya no te ves nada atractiva.

Un abrazo para mis hermanos de batalla que también buscan derrotar a esta mentirosa…

Edwin Bello

Fundador

Pureza Sexual…  ¡Riega  la  Voz!

Te invitamos a visitar nuestra nueva página del ministerio, Hombres de Valor, Hombres de Verdad.  Allí encontrarás una gran variedad de materiales para Poseer, Preservar y Proyectar pureza sexual.

Pureza Sexual… ¿ME HACE MÁS HOMBRE LA PORNOGRAFÍA?

noviembre 1, 2015

Saludos a todos ustedes que defienden día a día su pureza sexual

La verdad es que este mundo se encuentra de cabeza.  Y no hay área del ser humano más adulterada, confundida y encadenada que todo lo que tiene que ver con nuestra sexualidad.  La propaganda publicitaria del mundo endiosa y aplaude una sexualidad promiscua, que repudia todo convencionalismo moral.  Los anuncios por los medios de comunicación idealizan al sexo casual y sin compromisos y lo hacen ver como un evento que nos hace madurar, que marca niño-zapatosnuestra transición entre lo que es ser un niño y lo que es convertirse en un adulto.  Es la sexualidad que decidimos vivir “a la libre” como nos diera gusto y gana, pero que irónicamente acabó esclavizándonos. Pero nunca, hasta hace unos días, había visto en los medios de comunicación un anuncio donde se propagara la idea que la pornografía forma la “hombría” de un niño y lo prepara y madura para la vida adulta.  Este tipo de mensaje subliminal lo que logra es distorsionar una verdad que es inescapable: La pornografía es destructiva, daña nuestro diseño de sana sexualidad, provoca la violencia sexual y la objetivación del ser humano.  Y si piensas que estoy exagerando, solo echa un vistazo a las estadísticas sobre el consumo de pornografía…

  • Actualmente existen más de 19 millones de adictos al sexo así debidamente diagnosticados en los Estados Unidos.  No estamos hablando de personas que acuden “de vez en cuando” a las páginas pornográficas del Internet.  Estamos hablando de personas que ya exhiben los rasgos y conductas adictivas de alguien que ha rendido su libertad a este veneno y que comienza a destruirse con conductas compulsivas, impactando relaciones sociales, familiares y profesionales.
  • La compañía pornográfica más grande de los Estados Unidos tiene un tráfico de usuarios mundial que permite la descarga de billones de videos pornográficos al año, equivalentes a 7 videos de sexo por cada habitante del planeta tierra.
  • Actualmente, la industria pornográfica cibernética ha crecido exponencialmente en solo diez años, para alcanzar la pasmosa cifra de más de un billón de páginas pornográficas en la Internet.
  • El grupo de usuarios pornográficos de mayor crecimiento en la Internet es el de 12 a 19 años de edad.  En promedio, este grupo comenzó a ver pornografía a los 9 años de edad.  Un 80% de ellos vio su primera imagen pornográfica sin buscarla, mediante un virus o trampa cibernética en una computadora de su hogar o de la escuela.

Pero ante esta cruda realidad, el mundo piensa que ver pornografía es algo natural, es algo muy “normal” e, inclusive, bueno para el ser humano.  Como dije más arriba, recientemente vi en la televisión de los Estados Unidos un anuncio que me provocó gran indignación.  Una compañía de ropa masculina comienza el anuncio con la frase, “hay muchas cosas que te hacen hombre…”  Acto seguido comienza a rodar la película de tres historias paralelas.

Una es la de un joven cuando su padre pone en sus manos las llaves de un automóvil para que lo pueda manejar solo.  La otra historia es la de otro joven, que sentado en la mesa del comedor de sus casa, su padre lo llama aparte para poner en su mano un vaso de cristal con una bebida alcohólica, que el joven comienza a beber, ahogándose por lo fuerte del trago. Finalmente se ve la imagen de un niño de aproximadamente 9 años de edad (como la edad de mi hijo Pedro) que calladamente se trepa en un taburete para poder alcanzar una caja en la parte superior de un ropero.  Luego se muestra el rostro de asombro del niño cuando abre la caja y comienza a hojear las revistas que allí descubre.  La expresión del niño y cuán grande se ponen sus ojos permite deducir el contenido de las revistas.

Te confieso que allí me vi, más o menos a esa edad, haciendo los mismo.  Mi corazón se me cayó a los pies.  La película de mi vida se regresó 40 años para verme allí, como ese inocente niño, siendo impactado por la pornografía de un adulto que la puso al alcance de unas manos puras.  Mi mente viajó a mil quilómetros por hora y al viajar hacia mi pasado, pasó por las personas, los lugares y los eventos que estaban todos eslabonados a aquel instante.  Me vi, hojeando aquella primera página y experimentando cómo se imprimió en la inocencia de mi mente, con una marca de fuego, aquella primera imagen de una mujer desnuda.  ¿Sabes lo que me ocurrió? Lloré.  Lloré por aquel niño. Lloré por el Edwin de 9 años que nunca sería el mismo. Lloré por todos los niños del mundo que han visto nublada su mirada con una pornografía que no les pertenecía y que yacía en un oscuro diván, como una trampa de muerte, esperando que unas manitas inocentes abrieran la caja.  Lloré por la inocencia destruida.  Lloré por aquella sexualidad limpia que fue deformada por una lujuria pornográfica que nunca le dio una oportunidad a aquel niño y a todos los niños marcados de este mundo.

Mi espíritu se sacudió con aquella avalancha de recuerdos y experiencias.  Entonces, el dolor se convirtió en rabia e indignación.  ¿Cómo es posible que una compañía de ropa pueda televisar nacionalmente un anuncio donde se celebre que exponer a un niño de 9 años a la pornografía es un buen ejemplo de lo que es “convertirse en hombre?”  ¿Cómo es posible que se vea a la pornografía como un puente entre la niñez y la vida adulta que ayuda a madurar de buena manera?  Retratar a la pornografía como un instrumento que desarrolla hombría es una cruda burla a la realidad de tantos seres humanos que sufren hoy, aprisionados entre las garras de la adicción sexual y que comenzaron, como tantos de nosotros, abriendo una caja y manchando nuestros ojos con la pornografía de otros.  En mi vida ministerial, la mejor prueba de lo que digo está en los números: Sobre el 90% de los hombres que llegan a este Ministerio, fueron expuestos al abuso sexual o a la pornografía en su infancia.

Hoy pido a Dios que proteja a nuestros niños.  Que nunca más los ojos y las manos inocentes de un niño se manchen con las crudas imágenes de una revista pornográfica.  Y que compañías descarnadas e insensibles como esta reconozcan que la pornografía, lejos de hacer hombres, los destruye.

Un abrazo,

Edwin Bello

Fundador

Pureza Sexual…  ¡Riega  la  Voz!

Te invitamos a visitar nuestra nueva página del ministerio, Hombres de Valor, Hombres de Verdad.  Allí encontrarás una gran variedad de materiales para Poseer, Preservar y Proyectar pureza sexual.

Pureza Sexual… EN UNA JAULA NO SE VIVE PUREZA

octubre 11, 2015

Saludos a todos ustedes que defienden día a día su pureza sexual

Una vez más, la computadora me había aprisionado y su agarre mortal me asfixiaba.  Como “perro que regresa a su vómito” me sentía esclavizado a los desperdicios podridos que salían de aquel monitor. Aún sabiendo que toda esa basura pornográfica era un veneno que me mataba lentamente, seguía anhelándolo y llenándome de él.  La computadora se había transformado en una trampa de perdición y muerte que siempre me vencía.

Allí, derrotado por la lujuria sexual por enésima vez, me decía a mí mismo:  “Soy un necio.  Tengo que estar loco, porque locura es repetir lo mismo esperando resultados diferentes.  ¿Cómo puedo seguir cayendo frente a esta porquería pornográfica? Sé que ella me aguarda ahí, escondida tras los bastidores de mi computadora con los mismos trucos y mentiras y no hago nada diferente para defenderme ni contraatacar.”

El comienzo de mi recaída había ocurrido como tantas veces antes, al sentirme sólo, incomprendido y desanimado en esta batalla por mantener mi pureza.  En vez de sentirme gozoso por acumular días purcanary-yellow-cage-pet-birdos, la pureza se me hacía antipática e incómoda, como aquella camisa que te regalan y que cuando te pones, resulta ser muy pequeña, o que al instante te comienza a causar comezón.  En lugar de sentirme fortalecido con el paso de los días, cada día de pureza me debilitaba, tanto en mi cuerpo como en mi espíritu. ¿Qué me sucedía? ¿Por qué no podía ser puro con alegría y reflejando el poder de Dios?  Allí, mirando mi rostro derrotado en el reflejo de aquel monitor, me dije a mí mismo:  “Nunca podré ser puro. Esto es como una lepra incurable que podrás tratar de esconder, pero que te va pudriendo lentamente de adentro hacia afuera.”  La frase “de adentro hacia afuera” agarró con fuerza mi atención.  Sentí que algo dentro de mí me hablaba para decirme que allí estaba la clave de esta guerra.  Una guerra que más estaba dentro de mí que allá afuera, en las cuatro esquinas de este mundo saturado de sexo y hedonismo carnal. 

Con el paso de los años y luego de haber sufrido incontables recaídas, me di cuenta que estaba viviendo una pureza artificial: Una pureza obtenida en mi propia fuerza, mediante cambios externos que me mantenían insulado de la lujuria del mundo allá afuera, pero sin realmente hacer cambios en mi interior, en lo profundo de mi corazón.  La verdad es que una pureza enjaulada y apartada del mundo no es pureza para nada.

Poco a poco me dí cuenta que los cambios tienen que ocurrir de adentro hacia afuera, porque así es que la “lepra lujuriosa” crece.  Recordé las palabras de Cristo en Marcos Capítulo 7, cuando me decía que lo que corrompe al hombre no está afuera de él, sino bien adentro de su ser, en el horno de su corazón, allá donde se fraguan pasiones y apetitos desenfrenados.  Por lo mismo, si mi interior está limpio y comprometido con mi pureza, la impureza del mundo no podrá echar raíces en mi ser.

¿Y qué de un corazón impuro que intenta aislarse de toda impureza externa?  Un corazón impuro nunca podrá latir pureza, aunque sea aprisionado en una cárcel alejado de la lujuria sexual.  Así, lo intenté por años y fracasé en cientos de ocasiones. Por mucho tiempo me obligué a servir en la iglesia para evitar bregar con mis verdaderos problemas.  Me ahogaba en trabajo a fin de llegar a mi casa exhausto y sin fuerzas para pensar en la lujuria.  Me aislaba de ambientes sensuales.  Me quité de la televisión y de otras actividades “peligrosas” como ir a la playa y a las piscinas.   Procuraba alejar mis ojos de todo lo sexualmente estimulante.  Aún así, la carne y la lujuria sexual podían más y siempre acababa derrotado.

Entonces un día ocurrió…  Acepté que peleando esta batalla solo, mis limitaciones siempre me derrotarán.  Con mis ojos, con mi mente, con mis recursos, mi escasez, mi limitación, me harán caer vencido ante la tentación. Pero, ¿tiene que ser así?  ¡Absolutamente no!  Porque mi insuficiencia es suficiente en las manos de Dios.  Si pongo mis limitaciones en las manos de Dios, Él las hará suficientes para romper la esclavitud del pecado.  ¿Por qué?  Porque Él necesita de mí, de mi insuficiencia, para hacer el milagro.  Ahora bien, para que mi limitación sea transformada en plenitud, Dios necesita sacar de nosotros lo que estorba, lo que no coopera con Su plan.  Sí, mi amado que me lees, nuestra pureza costará y dolerá… Pero ¿sabes algo? yo prefiero ser roto en las hermosas manos de mi Cristo, que en las garras de la lujuria sexual.

Hoy te toca a ti escoger entre la pureza real de Dios y la pureza enjaulada y artificial del mundo.  Dios quiere utilizar tu limitación, tu insuficiencia, para hacer un milagro extraordinario en ti.  Permite que Él rompa la jaula y te haga libre.¡Acéptalo y la pureza sexual echará profundas raíces en tu vida!

Un abrazo,

Edwin Bello

Fundador

Pureza Sexual…  ¡Riega  la  Voz!

Te invitamos a visitar nuestra nueva página del ministerio, Hombres de Valor, Hombres de Verdad.  Allí encontrarás una gran variedad de materiales para Poseer, Preservar y Proyectar pureza sexual.

Pureza Sexual … LA SEXO-LOTO

octubre 2, 2015

Saludos nuevamente a todos ustedes que defienden día a día su pureza sexual

Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto? Juan 11:25-26 

El ser esclavizado por la lujuria sexual camina sobre una cuerda floja.  Y allí, mientras la tambaleante cuerda nos separa de una caída violenta, nos balanceamos de un lado para el otro, segundo a segundo, evitando caer en ese oscuro abismo que tanto nos atrae y amenaza.  La muerte nos ha tendido una trampa.  Vivimos al borde, a punto de caer en ella.  Nuestras historias reflejan cómo la muerte nos rozó en tantas ocasiones.  Sin buscar dramatismos en nuestro pasado de pecado, esa es la realidad.  Algunos de nosotros supimos sobre la muerte de aquel cliente en el prostíbulo o motel que frecuentamos.  Otros, vimosLOTO en la televisión detalles sobre el asalto donde pereció un persona en la madrugada, mientras manejaba por una avenida familiar donde compramos sexo tantas ocasiones.  También escuchamos sobre la redada en el club de “strippers” donde se desató una balacera, quedando varias personas heridas, o peor.  Y también supimos sobre aquel hombre que murió de SIDA, no sin antes haber infectado a su esposa y al hijo que ella llevaba en sus entrañas.  Sí, la lujuria sexual nos ha engañado, al inscribirnos en una trágica lotería, una sexo-loto, donde al parecer se regalan tremendos premios. En realidad, esta lotería sexual sólo ofrece regalos de muerte.  Peor aún, la lujuria sexual nos ha comprado un boleto ganador y ahora sólo busca que nos ganemos el “premio mayor”: nuestra propia destrucción.

Todo apunta a que la lujuria sexual nos ha vencido con sus artimañas y que cederemos mientras nuestros pies quieren rendirse sobre la cuerda floja.  La trampa abre su boca engañosa y ya da por sentado que seremos devorados.  Nuestro destino irremediable, pavimentado con los bloques de nuestros pecados sexuales, parece ser la muerte; esa muerte eterna; esa muerte donde Dios no podrá escucharnos, ni podremos escuchar a Dios.

Pero allí, en el segundo final que teníamos disponible, la voz de nuestro Señor quebró el tiempo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás.”  Esas palabras lo trastocaron todo. ¿No era yo un pecador destinado a la muerte segura?  ¿Acaso no era yo un hombre sentenciado al matadero, con la marca de Caín sobre mi frente?

Ahora, la contestación a mis dudas la respondería Cristo con un claro “NO”. Solo tendría que mostrar las heridas de Sus manos y Sus pies; y su cuerpo glorioso, vencedor de la tumba. La trampa fue descubierta y desmantelada; los boletos de la lotería sexual de muerte fueron anulados en la Cruz; mi marca de maldición en la frente fue tapada por la sangre del Cordero Perfecto. Hoy, la muerte fue vencida para siempre.  Hoy, el poder de Dios me ha permitido repudiar aquella sexo-loto que solo buscaba regalarme mi propia perdición.

Y entonces, si no soy ganador del “premio mayor” de muerte en la sexo-loto, ¿cuál es mi destino?  Tu pregunta requiere que reflexiones nuevamente en las poderosas palabras de Jesús.  Cristo es la Resurrección y la Vida.  Si crees en Él, aunque mueras, vivirás.  Si crees en Él, no morirás jamás.  Cristo te ofrece abandonar para siempre la cuerda floja que te mantuvo atado al abismo de la muerte.  En Él, podrás plantar tus pies firmes en esta tierra, pero con tu mirada en el cielo.

Ahora, no tienes que seguir siendo esclavo de la muerte, sino que puedes tener una ciudadanía, una mansión eterna, en el Reino que Cristo vino a proclamar.  Solo necesitas creer en El, creer en su promesa de inmortalidad.  Cree en El hoy.  No lo dejes para más tarde.

Y si permites que tu fe vea en Jesús al Hijo de Dios que murió y resucitó por ti, entonces, vivirás para siempre. Entonces serás inmortal. Entonces, tu nombre será inscrito en el libro de la Vida y borrado de la lotería mortal que te mantenía esclavizado al sexo.  ¡Rechaza el boleto de muerte que la lujuria sexual te dio. Recibe a cambio, el regalo de inmortalidad que Cristo compró parar ti, cuando se levantó triunfante de la tumba!

Un abrazo,

Edwin Bello

Fundador

Pureza Sexual…  ¡Riega  la  Voz!

http://www.hombresdevalorhombresdeverdad.com

http://www.purezasexual.com

http://www.purezainvencible.com

Pureza Sexual … ¿TE ALUMBRA LA LUZ DE DIOS, O LA DEL NEGOCIO XXX?

septiembre 29, 2015

Saludos nuevamente a todos ustedes que defienden día a día su pureza sexual

 

“Lámpara es a mis pies tu Palabra, y luz para mi camino.” Salmo 119:105

¿Has estado en un lugar donde, de repente, se corta la energía eléctrica, y quedas en una total oscuridad?  En esos momentos, todo es desconcierto, temor, inseguridad… Por lo general, nos sentimos incómodos ante una oscuridad tan absoluta.  Por eso, cuando una vela o una linterna rompen esa oscuridad, respiramos aliviados.  Y es que ante la amenaza de tropezar y caer, necesitamos que una luz alumbre nuestros pasos.  Así también ocurre en la vida de aquellos que luchamos contra el pecado sexual.  En nuestra lucha, habrá momentos en que nuestra ruta se confunda y nos olvidemos del Salmo 119.

Habrá momentos en que nuestras decisiones nos lleven a apagar la lámpara de Dios y a buscar otras lámparas que iluOLYMPUS DIGITAL CAMERAminen el camino.  Así caminamos durante tantos momentos de nuestras vidas.  A pesar de haber conocido la antorcha incandescente de Jesucristo, de haber visto su fulgor y calor de cerca, permitimos que nuestra carne nos confundiera. Miramos hacia atrás y vimos de lejos aquellas luces parpadeantes que nos llamaban con su brillo de muerte.  Aquellas luces que nos invitaron a la idolatría de nuestros placeres carnales para luego sumirnos en una oscuridad tan densa que en ella nos perderíamos sin siquiera ver nuestros pasos.  Allí, en medio de ese mundo de lujuria, caeríamos repetidamente…

Por eso es que la pregunta del título es tan relevante: ¿Qué lámpara te alumbra hoy?  Si estás caminando alumbrado por la lámpara de Dios, tu caminar diario te llevará a Su presencia y a la vida plena que Él te promete en su Palabra.  Si así es que vives, repudia radicalmente cualquier intento de la lujuria sexual por deslumbrarte con una luz que sólo te llevará a la muerte. Ahora bien, si como tantos otros de nosotros, estamos caminando alumbrados por lámparas de impureza sexual que sólo alumbran veredas de dolor, esclavitud y muerte, pregúntate qué vas a hacer para volver al camino de la Vida y la Libertad.

Algunos de nosotros sólo seremos alumbrados esta noche por la luz de la pantalla en la computadora o la televisión, mientras la pornografía nubla nuestras mentes hasta el amanecer.  Otros nos dejaremos guiar por la luz del celular y el mensaje de texto de aquella persona que nos escribe para invitarnos a tener sexo en su casa.  Otros, nos guiaremos por las luces de neón que nos llevan al club de “strippers” o a la casa de prostitución.  Otros, nos alumbraremos con la lámpara del salón de masajes, esperando que la oferta sexual de la masajista convierta la terapia en una cita de sexo por dinero.  Otros, nos guiaremos con las luces del carro, mientras manejamos sin rumbo por las calles donde se conocen parejas anónimas para encuentros sexuales en el motel más cercano.

Si tu lámpara es de esas que proyecta una luz de oscuridad e impureza sexual, sólo te pedimos una cosa: Apágala.  Decídelo.  Corre por tu vida.  Sólo tú podrás apagarla, antes de que ella te apague a ti y te separe para siempre de la luz restauradora de tu Creador.  Siempre habrá en nosotros la capacidad de regresar al camino de la luz incomparable de Jesucristo.

No le creas a la lujuria sexual cuando te diga que el haber estado tanto tiempo en la oscuridad del pecado ha aclimatado tus ojos para siempre en este caminar de muerte del cual no podrás salir.  Esas son mentiras baratas de la lujuria.  Tus ojos siempre estarán hambrientos de la buena luz que te lleva a la Vida.  Búscala.  Busca esa luz que Cristo te ofrece y nunca más mires hacia atrás.  Entonces, podrás convertirte en una antorcha de luz inextinguible, una antorcha que rompa la oscuridad de la lujuria sexual con la luz más pura…  ¡Muchos hombre sumidos en esa oscuridad te esperan!   ¡Adelante!  ¡Esa es mi oración para ti hoy!

Un abrazo,

Edwin Bello

Fundador

Pureza Sexual…  ¡Riega  la  Voz!

http://www.hombresdevalorhombresdeverdad.com

http://www.purezasexual.com

http://www.purezainvencible.com

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 136 seguidores