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Pureza Sexual… SI ESA IMAGEN PORNOGRÁFICA ME DIJERA LA VERDAD…

noviembre 7, 2015

Saludos a todos ustedes que defienden día a día su pureza sexual

Hoy quisiera reflexionar contigo y llevarte a la cruda verdad que se esconde detrás de una imagen pornográfica. Este es el relato de una foto.  Una foto que atestigua la realidad de una industria que endiosa el sexo y lo utiliza para “cosificar” a los seres humanos.  Una foto que habla sobre las tristes consecuencias que surgen cuando se deforma y pervierte nuestra sexualidad para degradarla a un mero juguete. Si esta imagen pornográfica pudiera hablarnos y se atreviera a decirnos la verdad, su historia muy bien podría ser la siguiente:

“Desde bien pequeña, cuando todavía jugaba con muñecas, soñaba con ser algún día una artista muy famosa.  Mis sueños me hacían volar a hermosos lugares donde la gente me viera bailando, cantando, o actuando en alguna película del cine de Hollywood.  Me veía con deslumbrantes vestidos de moda y otros acmuñecacesorios elegantes.  Al pararme en el escenario, lo hacía con seguridad y talento que las multitudes reconocían con aplausos y exclamaciones. Con el paso de pocos años, me había convertido en una celebridad, en una joven muy popular.  Dondequiera que iba, la gente me reconocía y pedía tomarse fotos conmigo y que les diera mi autógrafo de recuerdo.  Era famosa.  ¡Había alcanzado el éxito!  Así suspiraba, mientras peinaba y vestía mis muñecas.  Así las hacía bailar entre mis pequeñas manos y las ponía a cantar, prestándoles mi voz y mis canciones.  Me encantaba soñar, porque mis sueños me llevaban muy lejos, fuera de aquel lugar, de aquella casa y de mi realidad.  ¿Y por qué querer salir de allí, donde había nacido y vivido toda mi vida?  Porque en mi casa nada brillaba como en aquellos escenarios de mis sueños.  Porque en mi casa reinaba la incertidumbre, la escasez, el hambre y la violencia.  Porque nunca conocí, ni pude abrazar a mi verdadero papá; no recuerdo nada de él, nada de su rostro, ni su voz, porque me abandonó cuando todavía no sabía caminar.  Pero la vida tenía que continuar.  Teníamos que sobrevivir y mi mamá era una luchadora que no se daba por vencida.”

“Las situaciones difíciles causaron que mi mamá pidiera ayuda de otros hombres que venían a la casa y que se quedaban allí por algún tiempo y luego se marchaban.  El ciclo se repetía con frecuencia.  Luego, me di cuenta –cuando tuve más malicia– que mi mamá usaba su cuerpo para atraer a esos hombres a la casa.  Entonces me di cuenta que mi cuerpo era un arma, un imán que podía usar para que se fijaran en mi.  Uno de esos hombres llegó borracho un día de madrugada y en lugar de entrar al cuarto de mi mamá, se metió en mi cuarto.  Abalanzándose sobre mí, tapó mi boca con sus sucias manos y con su aliento lleno de alcohol y nicotina me dijo que me quedara callada, si quería vivir.  Luego de violarme, me dijo que debería darle las gracias, porque él me había convertido en una mujer.”

“Desde ese día, tuve que decidir si permitía que me usaran como un objeto, como un pedazo de carne, como una presa para ser devorada por un animal, o si luchaba por sobrevivir, utilizando mi cuerpo como anzuelo para obtener lo que quisiera.  Así crecí.  Con mi sexualidad despierta a destiempo, utilicé la lujuria para despertar pasiones y esclavizar a hombres con corazones de piedra, que solo bombeaban sexo por sus venas.”

“Nunca me convertí en una artista famosa, en una celebridad admirada y reconocida por las multitudes. Más bien, tomé el camino que me llevó a los supuestos representantes de modelos que fotografiaron mi desnudez cuando todavía era una niña. Allí, entre el destello de las cámaras, me sentí violada de nuevo, vez tras vez, vendida a precio por libra, como si estuviera en una carnicería. Al verme rodeada de otras niñas como yo, igualmente desnudas y usadas, me vi deshumanizada. Podía respirar, pero no tenía licencia para sentir, ni padecer.”

“Finalmente, luego de mil tumbos, llegué a las portadas de las revistas más conocidas.  Todavía era una adolescente, pero sentía que habían pasado mil años desde mi incursión a la pornografía.  Vendiendo mi cuerpo al mejor postor logré ascender a los portales de pornografía por Internet más famosos.  Y aquí hoy te encuentro, en una de tus andanzas nocturnas por la jungla pornográfica. Quiero que sepas lo siguiente:  Mi sonrisa en una mentira. Detrás de ella, está la descarnada realidad de haber sido violada, explotada y convertida en una esclava sexual que se usa y luego se tira como un paño sucio.”

“El cuerpo que vez en mi foto es otro engaño.  Los retoques de fotógrafos han eliminado los muchos moretones que atestiguan todas las veces que he sido agredida y violada por los dueños de estas empresas de sexo.  También se han borrado de las fotos con trucos fotográficos una cicatriz en mi rostro producto de una pelea con otra prostituta y mis ojos hundidos e hinchados también se han retocado.  Y finalmente, el fotógrafo ha hecho un trabajo sensacional para ocultar en las fotos las cicatrices en mis brazos.  Son las marcas de mi uso de heroína.  Heroína que me comenzaron a dar a la fuerza hace varios años para poderme prostituir y vender en la noches, sin que me diera cuenta.  Ahora, la mayoría del dinero que me dan por mi trabajo de “modelo” lo uso para mi vicio.”

“Tal vez me verás en una fastuosa mansión, entre sábanas de seda, con hermosas vestimentas y joyas brillantes.  La verdad es que nada de esto me pertenece.  Todo es una fachada, una ilusión para engañarte y seducirte.  Si pudiera hablarte te diría que mi dolor, mis heridas, mi explotación no se ven en ninguna de estas fotos.  Te diría que estas imágenes no tienen nada de glamour y mucho de esclavitud y abuso.  Te diría que no alcancé ninguno de mis sueños y que mientras te sonrío en esta foto, ya dejé de caminar y existir en esta tierra, cuando una sobredosis de droga me quitó para siempre todo el dolor que sentía.  Te diría que no auspicies con tu lujuria, con tu pecado, ninguna de estas páginas de muerte.  Te diría que con cada página que abres apoyas la explotación de niñas inocentes.  Te diría que si yo llegué hasta aquí, entre juegos de muñecas y canciones de mi infancia, la próxima víctima podría ser alguien cercano a tu corazón.”

“Y si esta sonrisa y este cuerpo que ves y usas para desahogarte con tu carne fuera el de tu hija, o el de tu nieta, o el de tu hermana, ¿cómo te sentirías? ¿Lo harías de todos modos?  Por favor, abre los ojos…  La pornografía no es gratis. La pornografía cuesta vidas.  La pornografía te llena las manos de sangre. Sangre de víctimas inocentes, con sonrisas ficticias que esconden sus historias de dolor y sus tragedias.   No permitas que una niña más caiga en las garras de la explotación sexual, porque tú decidiste abrir otra página pornográfica para usarla para saciar tus impulsos sexuales.  Espero que si en vida no pude convencerte, con mi muerte lo haya podido lograr.”

(Historia que redacté, inspirada en la realidad de la pornografía y su conexión con el tráfico sexual.)

Hermanos, pido a Dios que el mensaje haya llegado, que tus ojos se hayan abierto y que tu espíritu haya sido sacudido con la cruda verdad que entraña la pornografía…

Un abrazo,

Edwin Bello

Fundador

Pureza Sexual…  ¡Riega  la  Voz!

Te invitamos a visitar nuestra nueva página del ministerio, Hombres de Valor, Hombres de Verdad.  Allí encontrarás una gran variedad de materiales para Poseer, Preservar y Proyectar pureza sexual.

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